pOrQue hay muchO en lO Q pensar perO pOcO en lO Q preocuparse

martes, 19 de octubre de 2010

R&J

ROMEO
Si con mi mano indigna he profanado
tu santa efigie, sólo peco en eso:
mi boca, peregrino avergonzado,
suavizará el contacto con un beso.
JULIETA
Buen peregrino, no reproches tanto
a tu mano un fervor tan verdadero:
si juntan manos peregrino y santo,
palma con palma es beso de palmero.
ROMEO
¿Ni santos ni palmeros tienen boca?
JULIETA
Sí, peregrino: para la oración.
ROMEO
Entonces, santa, mi oración te invoca:
suplico un beso por mi salvación.
JULIETA
Los santos están quietos cuando acceden.

ROMEO
Pues, quieta, y tomaré lo que conceden...
[La besa.]
Mi pecado en tu boca se ha purgado.

JULIETA
Pecado que en mi boca quedaría.

ROMEO
¿Pecado de mis labios?
Me reprochas con dulzura.
¡Devuélveme mi pecado!

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